Cuidado con el phubbing

Cuidado con el phubbing

El phubbing o ningufoneo, es el acto de ignorar a quienes se encuentran a nuestro alrededor por dedicar más atención a nuestro teléfono móvil. Surge por la unión en inglés de las palabras: phone + snubbing y en castellano: ninguneo + teléfono.

Lo que en un principio comenzó siendo un hábito descortés, se ha convertido en un comportamiento "habitual" que deteriora la relación con las personas que tenemos enfrente. La adicción a los smartphones, a la necesidad de estar siempre en línea o permanentemente conectados, nos aísla de nuestra realidad más inmediata y pone de manifiesto unas alarmantes consecuencias sociales:

  • Reuniones familiares o de amigos, donde las personas prestan más atención a sus propios dispositivos que a interactuar entre ellos.
  • Padres distraídos que desatienden a sus hijos. Hijos que no obedecen a sus padres.
  • O parejas que apenas se miran cuando comparten el tiempo a solas, lo cual ha terminado por convertir el phubbing en una importante causa de divorcio.
  • Sin mencionar el bajo rendimiento académico o laboral que puede ocasionar.

El desarrollo constante de la tecnología y la aparición de nuevas aplicaciones, han convertido a los smartphones en una prolongación de nosotros mismos y alejan al phubbing o ningufoneo de convertirse en una adicción pasajera, (como en su día fue el cazar Pokémons).

Hoy en día no buscamos vivir el momento, sino captarlo, compartirlo en las redes sociales y estar atento a los like que conseguimos. O lo que se conoce como síndrome FOMO, la sensación constante de que nos estamos perdiendo algo, reconocido por muchos psicólogos como un transtorno que provoca infelicidad.

Sin embargo, existen pautas que podemos poner en práctica para frenar el deterioro de nuestras relaciones sociales:

  • En primer lugar, es necesario reconocer que prestamos una excesiva atención al móvil y ello puede ocasionar que las personas de nestro entorno se sientan "ninguneadas".
  • En segundo lugar, debemos modificar nuestros hábitos de consumo, como por ejemplo:
    • Valorar, antes de sacar el móvil, si es imprescindible su uso o podemos posponerlo para luego.
    • Establecer un horario para acceder a ciertos contenidos. Al igual que acudimos al gimnasio a una hora concreta del día, limitamos la navegación a momentos de ocio en los que estemos solos.
    • Y para los más atrevidos, instaurar un día de la semana sin móvil.

Todo por volver a estar "On line" con nuestra propia vida.